martes, 19 de abril de 2016

Valor devengado y toma de decisiones: la gran lección del PM

Durante el tiempo que estudie para obtener la certificación de PMP del PMI aprendí muchas valiosas lecciones para la vida. Sin embargo, cuando me preguntan por ellas una me viene a la mente más que cualquier otra.


"Nunca debe tomarse en cuenta valor devengado al evaluar si es necesario seguir o no con un proyecto."


En resumidas cuentas, esto significa que no se debería nunca considerar la "inversión" realizada en un proyecto para decidir si se continúa con el.
Pongamos por ejemplo una boda (probablemente el ejemplo más común al estudiar administración de proyectos): se han hecho los preparativos, pagado depósitos y ensayado por horas largas los bailes brindis. La ropa esta cortada a la medida después de infinitas sesiones con los sastres. Y entonces... Descubrimos que no queremos casarnos.

-Oye, mi amor, ayer en la despedida de soltera... descubrí que me gusta mucho ser soltera, no quiero casarme.
-Me pasó igual ¿Que dices si cancelamos la boda?

Desde luego, aquí juegan muchos factores: el miedo irrazonable a que los padres reaccionen violentamente, o el miedo a que ninguna otra persona se anime después de esto a casarse con los respectivos novios. Pero supongamos que las familias son muy comprensibles y los novios son muy seguros de sí.


¿Lo mejor es cancelar la boda?
Seguramente.
¿La pareja lo hará, en honor a su felicidad?
Probablemente no

El ejemplo puede parecer burdo, pero es importante para entender un error que cometemos constantemente en la vida: perseguimos metas que ya no queremos, considerando el esfuerzo que hemos invertido en ellas.

¿Tercer año de la carrera, y la odias?
Mejor "invertir" un año más en terminarla y luego ver si haces otra ¿No?...
¡No!

Pero aunque no lo parezca, esto es mucho más difícil de entender de lo que parece.

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